Con Iroha Nature como una de las marcas principales de Sensalia Labs, ¿cuál fue la misión que la impulsó a crearla y que sigue guiando su evolución estratégica?
La visión fue traer a occidente una solución ideal para la mujer moderna: un resultado profesional inmediato en una única aplicación. Y desde entonces ese ha sido nuestro eje de innovación, aportar valor diferencial con una cosmética efectiva y práctica, con resultados probados. Obsesión por la calidad de las fórmulas y la efectividad de los productos.
Actualmente que hay tanta competencia en la categoría, somos la única marca en el mundo que pone en el packaging los resultados probados por laboratorios externos. Yo siempre digo que el tissu es el soporte, igual que una crema facial es el vehículo. La diferencia y la clave de efectividad está en la formulación y la concentración de principios activos.
En Iroha Nature estamos ofreciendo productos de una altísima calidad a un precio muy asequible. La clienta que quiere un tratamiento efectivo y prueba nuestras mascarillas, siempre regresa y lo que es mejor, nos recomienda.
Además de los 20 años que nos avalan, los 40 países donde exportamos y los numerosos premios que hemos recibido, nos enorgullece que nuestras mascarillas las usan doctores en medicina estética después de sus tratamientos.
En un mercado tan competitivo como el de la cosmética, ¿cómo se entiende y se aplica la innovación dentro de Sensalia Labs?
La innovación y la obsesión en aportar valor a nuestro consumidor va en el ADN de la empresa. Como lanzamiento reciente destacaría nuestro salto a las grandes ligas con nuestra línea de tratamiento de acné, en la que hemos volcado dos años de investigación para lanzar una rutina de 4 productos realmente práctica y efectiva con resultados probados por laboratorios externos. Esta línea va apalancada en otro éxito de Iroha Nature: nuestros parches de granos, los números uno en ventas de España según Nielsen.
Esta línea me hace especial ilusión porque yo sufrí mucho el acné durante mi juventud. Gracias a que tengo un carácter extrovertido no me acomplejó tanto como a otros amigos, pero la mella en la autoestima del acné es innegable. Cuando ahora jóvenes nos cuentan que hemos sido su solución después de probar infinidad de otras marcas, no puedo ser más feliz.
Desde sus inicios, Iroha Nature ha ganado notoriedad dentro y fuera de nuestras fronteras. ¿Cómo se ha gestionado ese crecimiento: a través de nuevos canales, alianzas, internacionalización...? ¿Qué decisión arriesgada ha resultado especialmente acertada?
Iroha Nature nació con vocación de crecimiento internacional. Actualmente, estamos en unos 40 países, y en algunos de ellos con una importante notoriedad de marca gracias a la efectividad y calidad de nuestros productos. Siempre digo que las empresas pequeñas tenemos que hacerlo mejor que las grandes supliendo con calidad y creatividad los grandes budgets de comunicación. Como decisión arriesgada y de la que estamos muy contentos, ha sido desarrollar una línea de tratamiento, saliendo de nuestra “zona de confort” de las mascarillas faciales. Es una nueva categoría para nosotros y donde hay grandes players, pero los resultados y la satisfacción de nuestros clientes nos anima a seguir creciendo en esta línea.
El consumidor actual exige cada vez más en términos de sostenibilidad y transparencia. ¿Cómo se han integrado estos valores en el ADN de Sensalia Labs y cómo se reflejan en toda la cadena de producción de Iroha Nature?
Tenemos solo un planeta y es responsabilidad de todos cuidarlo lo mejor posible. En el desarrollo de nuestros productos, buscamos siempre que sea lo más sostenible posible tanto para el planeta como para nuestros consumidores. Por ejemplo, ahora nuestras mascarillas tissu son biodegradables y elaboradas con pulpa de eucaliptus de plantaciones sostenibles. Además, compensamos la huella de carbono. Por el lado de la responsabilidad tenemos una alta sensibilidad en ayudar. Somos muy activos participando y colaborando en diferentes iniciativas como la recogida de residuos en playas o el apoyo a las mujeres de Senegal a través de la Fundación Guné.
Si se proyecta cinco años hacia adelante, ¿qué objetivos le gustaría haber alcanzado tanto a nivel de innovación como de impacto social o medioambiental?
En cinco años me gustaría que siguiéramos siendo un referente en cosmética trendy y efectiva, con un posicionamiento consolidado en la mayoría de los países donde estamos. A nivel social, pertenecemos al movimiento Capitalismo Consciente. Mi ilusión es que cada vez seamos más empresas con esta sensibilidad y que entre todas generemos más ecosistemas donde las personas podamos crecer, desarrollarnos y ser felices.





