Por Lucía Jiménez, responsable de sostenibilidad y normalización de Stanpa
Los pequeños envases de cosmética presentan características que dificultan su correcta separación y reciclaje. Por ello, el proyecto se ha planteado un doble reto: incrementar el conocimiento de los consumidores sobre cómo reciclar correctamente estos envases y, al mismo tiempo, mejorar los procesos de recogida, clasificación y tratamiento para favorecer el aprovechamiento de los materiales.
Los resultados obtenidos durante los primeros meses de funcionamiento son prometedores. En total, se han recogido más de 700 kilogramos de envases de plástico, vidrio y metal, siendo el plástico el material predominante, lo que refleja la realidad del mercado de la cosmética y la perfumería.
El análisis por canales de recogida ofrece también información de gran valor. Los supermercados se consolidan como el principal punto de aportación, aunque también registran el mayor porcentaje de impropios, es decir, residuos ajenos al proyecto como tiques de compra, botellas de agua, envases alimentarios o pilas. Este dato pone de manifiesto la necesidad de seguir reforzando la información al consumidor para facilitar una correcta separación de los residuos.
Las peluquerías ocupan el segundo lugar en volumen de recogida, si bien gran parte de los envases depositados corresponde a productos de uso profesional generados por los propios establecimientos. En cuanto a farmacias, perfumerías y salones de belleza, la participación ha sido más desigual. Destacan algunos establecimientos con una implicación especialmente elevada, mientras que otros apenas han registrado aportaciones, una diferencia que evidencia el amplio margen de crecimiento existente.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto ha sido el desarrollo de acciones dirigidas a incentivar la participación ciudadana. Entre ellas, la entrega de un neceser reutilizable de Belleza Circular, concebido como un práctico punto de almacenamiento temporal de pequeños envases en el hogar antes de depositarlos en el punto de recogida. Además, se organizaron concursos y promociones específicas para cada canal con el objetivo de reforzar la implicación de los consumidores y fomentar el hábito del reciclaje.
Más allá de las cifras, Belleza Circular ha permitido obtener información muy valiosa sobre los hábitos de reciclaje de los consumidores, la eficacia de los diferentes canales de recogida y las oportunidades de mejora para futuras fases del proyecto. Esta experiencia servirá de base para seguir perfeccionando el sistema y ampliar su alcance, contribuyendo a que un mayor número de pequeños envases de cosmética y perfumería se reincorporen al ciclo productivo.
Para conocer los puntos de recogida adheridos al proyecto o ampliar la información sobre la iniciativa, pueden consultar la web www.bellezacircular.com.