La compañía aspira también a situarse entre los cuatro principales grupos mundiales de belleza premium y convertirse en uno de los dos mayores actores internacionales en fragancias. Para ello, prevé mantener un crecimiento superior al del mercado de belleza premium, cuyas ventas estima que avanzarán entre un 4% y un 5% anual hasta 2032.
En paralelo, Puig se propone alcanzar un margen de EBITDA ajustado superior al 22,5% en 2032, frente al 20,7% registrado en 2025. Este objetivo supondría superar los 1.800 millones de euros de EBITDA, apoyándose en el crecimiento del negocio, las eficiencias operativas y las sinergias derivadas de las adquisiciones.
• En fragancias prestige, Puig prevé ampliar el negocio de maquillaje de Carolina Herrera y continuar desarrollando las propuestas olfativas de Rabanne y Jean Paul Gaultier mediante la innovación y las activaciones internacionales.
• En el segmento nicho, el grupo impulsará Byredo y Penhaligon’s a través de una mayor productividad de su red de distribución y de una expansión geográfica selectiva, especialmente en Estados Unidos y determinados mercados asiáticos.
• Charlotte Tilbury constituye otro de los ejes del plan. Tras haber multiplicado por más de tres su tamaño desde su incorporación al grupo en 2020, la marca aspira a incrementar su negocio un 50% adicional hasta 2032. El crecimiento se apoyará en la innovación en maquillaje, la aceleración de la categoría de cuidado de la piel y la entrada en fragancias a partir de 2028, además de una expansión selectiva de su distribución.
• La cuarta prioridad es la dermocosmética. Puig prevé duplicar el tamaño de Uriage hasta 2032 mediante la entrada en nuevas categorías y mercados, el desarrollo del comercio electrónico y la ampliación de canales. Asimismo, contempla integrar ISDIN, Uriage y Apivita en una plataforma que superaría los 1.000 millones de euros en ventas netas pro forma, una vez se complete la operación de ISDIN.
El canal digital también tendrá un papel relevante. La compañía prevé reforzar las alianzas con distribuidores omnicanal y operadores exclusivamente digitales, ampliar selectivamente su presencia en marketplaces y social commerce, y desarrollar sus propias plataformas de venta directa al consumidor.
En Travel Retail, Puig destaca la evolución de su posición en fragancias, donde ha pasado del sexto al tercer puesto desde 2021. Durante este periodo, su cuota en el canal ha aumentado del 9,6% al 13%.
La compañía prevé que una mayor integración de las operaciones y la puesta en común de capacidades generen aproximadamente 80 millones de euros en valor durante los próximos tres años, mediante la convergencia de plataformas y las sinergias de integración. También incorporará inteligencia artificial a sus procesos y reforzará herramientas propias de análisis del consumidor, como Puig Prisma.
El grupo mantendrá su política de asignación de capital, que contempla destinar el 40% del beneficio neto al reparto de dividendos, priorizar las inversiones en crecimiento orgánico rentable y realizar adquisiciones selectivas. Asimismo, establece un nivel máximo de apalancamiento de dos veces la deuda neta sobre el EBITDA ajustado al cierre del ejercicio.
Según Jose Manuel Albesa, consejero delegado de Puig, Vision 2032 busca “escalar de forma rentable aquello que funciona”, mediante el refuerzo de las marcas estratégicas y la concentración de recursos en las categorías, los mercados y los canales con mayor potencial.
Puig aspira a hacer realidad Vision 2032 manteniendo la creatividad y la innovación en el centro de su modelo de crecimiento. A medida que la compañía amplía su escala y presencia global, seguirá fiel a su propósito como Home of Creativity y a la cultura emprendedora.