39 En la ceremonia de la XVIII Edición de los Premios de la Academia del Perfume, fragancias y sonidos se fusionaron en un viaje de vuelta a la esencia, con un relato escénico inspirador de la mano de la pianista y comisaria musical Marta Espinós, especializada en conectar la música con otras disciplinas desde una mirada transversal. Durante la gala se entrelazaron momentos de conexión entre la música y el perfume, como dos artes que dialogan, con la entrega de los diferentes bloques de premios. Al piano de gran cola de Espinós se unieron la poesía, el sonido del bandoneón de Iván Montero –cuál inhalación y exhalación– y el violín de Raúl Márquez, con una nueva dimensión lumínica electrónica. Envueltos en la magia de las imágenes proyectadas en pantalla, se desató un espectáculo sensorial inmersivo con cuatro momentos: “Esencial”, “Sinestesia”, “Inspiración” y “Sublimación”. El público pudo apreciar que el perfume es un lenguaje silencioso, un arte que no se mira, se respira. Entre las asombrosas coincidencias entre el universo de la música y del perfume, se apagó la mirada exterior para abrir la mirada interior. Se recordó que el origen etimológico del perfume llega del latín, fumum, al son de la danza ritual del fuego de El amor brujo, de Manuel de Falla. Y como hemos explicado en la página anterior, durante la pieza “Flores de Francia”, los invitados conectaron oído y olfato a través de la cata olfativa musical. La dirección musical y artística de la gala corrió a cargo de Marta Espinós, pianista y comisaria musical, recién llegada de actuar en el programa de los En los “Goya del Perfume” se celebró la creatividad, la innovación y la memoria emocional que despiertan ambos universos PERFUME Y MÚSICA LAS ARTES DE LO INVISIBLE
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