Ventas de perfumeria y cosmetica

#19 visto en redes El mensaje central de la campaña es contundente: “Nos han enseñado mal la belleza. Es hora de aprender la verdad” es “Dermatológicamente recomendado”. Este concepto no debe confundirse con “Dermatológicamente probado”, una expresión que sí implica la realización de ensayos específicos. • Elemento nº 35: “Libre de sulfatos”. En este caso, la marca defiende que los sulfatos cumplen una función eficaz en la limpieza cuando se utilizan en concentraciones adecuadas y que prohibir los sulfatos de forma generalizada es una postura excesiva, ya que pueden actuar como agentes limpiadores suaves dentro de una formulación bien diseñada. La clave, señala la firma, está en la formulación y no en la eliminación sistemática de determinados ingredientes. The Ordinary defiende la transparencia en la industria de la belleza, la democratización de ingredientes eficaces y bien formulados, no testar en animales y reducir al máximo la contaminación del medioambiente. Kilner. De este ecosistema innovador surgió en 2016 The Ordinary, concebida como una propuesta disruptiva frente a los códigos tradicionales del sector. En 2021, el grupo Estée Lauder completó la adquisición del 100 % de DECIEM e integró The Ordinary dentro de su cartera global de marcas. “En realidad, The Ordinary nació para resaltar la falta de transparencia en la industria de la belleza, donde los ingredientes básicos eran demasiado caros. Queríamos ofrecer a nuestros consumidores fórmulas científicamente probadas a precios honestos y educarlos para garantizar que los ingredientes básicos ya no estuvieran disfrazados de ingenio”, explicó Kilner. La compañía nació en el seno de DECIEM (The Abnormal Beauty Company), fundada por Brandon Truaxe y Nicola

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