Ventas de perfumeria y cosmetica

23 entrevista La primera tienda física de Laconicum en Madrid. “Abrir una tienda física es un proyecto que nos llena de ilusión. Nos gusta mucho el contacto con las personas y acompañarlas en el descubrimiento” Recientemente, han abierto una nueva tienda física en Madrid. ¿Qué ha supuesto este paso en su estrategia y qué aprendizajes les está aportando el canal físico? Es un proyecto que nos llena de ilusión, aun conociendo sus desafíos. Nos gusta mucho el contacto con las personas, poder conversar con ellas, escucharlas, acompañarlas en el descubrimiento. Es un negocio diferente al online: no es una simple traducción de las dos dimensiones en tres. Han contribuido a generar un nuevo diálogo en torno a la cosmética, más honesto y pedagógico. ¿Era un objetivo consciente desde el inicio? Gracias. Imagino que quisimos convertir en público algo que hacíamos en privado: hablar con sencillez e intimidad de los productos que usamos. Y eso conectó con muchas más personas. En esa misma línea, ¿creen necesario replantear el uso de términos como “antiedad” o “antienvejecimiento” dentro del discurso cosmético? Absolutamente. Desde el principio marcamos el tono descartando términos como antiedad o antiarrugas. No es muy comercial, pero se corresponde con lo que pensamos. ¿Cómo ha sido su experiencia emprendiendo en este sector? ¿Se han encontrado con barreras por el hecho de ser mujeres? Guardamos alguna que otra anécdota y, por supuesto, nos hemos encontrado con actitudes paternalistas innecesarias. Por el camino hemos encontrado hombres y mujeres generosos. Para finalizar, ¿cuáles son los principales objetivos de Laconicum a corto y medio plazo? Continuar siendo parte respetada de la conversación cosmética. Seguir inspirando. Y, por supuesto, cuidar nuestro último proyecto: nuestra tienda color laurel.

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