Ventas de perfumeria y cosmetica

50 historia cosmética de color La historia del eyeliner: remedio preventivo antes que cosmético El delineador de ojos es uno de los elementos más icónicos y versátiles en el mundo del maquillaje. Su historia se remonta a miles de años y atraviesa distintas culturas, estilos y técnicas. Los primeros lápices de ojos, conocidos como kohl, se remontan al Antiguo Egipto. En su origen, el uso de este cosmético no tenía una finalidad meramente estética: se utilizaba como remedio para protegerse del sol, la arena y el viento. Su aplicación formaba parte de los rituales cotidianos de higiene y cuidado personal. Más allá de su función práctica, el kohl tenía un fuerte componente simbólico. En una sociedad profundamente supersticiosa, los egipcios creían que este ritual con líneas blancas y negras, protegía al ser humano del mal de ojo. Era aparte de un cosmético, un amuleto. En este sentido, el kohl también refleja las diferencias sociales dentro del Antiguo Egipto. No todas las personas accedían a los mismos ingredientes ni a los mismos utensilios. Este cosmético se presentaba en forma de polvos, pero también podría ser en forma de pastilla seca, pasta o piedra y se aplicaba mediante pequeños bastoncillos que podían estar hechos de marfil, madera, metal o vidrio. Precursores del delineador: Tutankamón, Nefertiti o Cleopatra El delineador de ojos más antiguo conocido fue hallado en Turquía y data de hace más de 8.200 años. No obstante, el uso del kohl está documentado

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx