55 colaboraciones El cuidado avanzado de la piel se enfrenta hoy a un entorno ambiental cada vez más complejo. La exposición continuada a la polución urbana y la luz azul, redefine el concepto de envejecimiento cutáneo y obliga a la industria cosmética a adoptar enfoques preventivos más integrales, con la biotecnología como uno de los ejes clave de innovación. Mónica Lizondo Carbó, Fundadora y CEO de SEGLE Biotech Skincare Luz azul, polución urbana y cosmética biotecnológica: nuevos desafíos en el cuidado avanzado de la piel Durante décadas, la radiación ultravioleta ha sido considerada el principal factor ambiental implicado en el envejecimiento cutáneo. Sin embargo, el contexto real en el que vive hoy la piel es más complejo: la vida urbana expone de forma continua y combinada a radiación solar en todo su espectro, contaminación atmosférica y estrés ambiental crónico, entre otros factores. Este conjunto de exposiciones se engloba bajo el concepto de exposoma cutáneo y obliga a replantear las estrategias de formulación y, sobre todo, el enfoque preventivo del cuidado diario. En este escenario, dos factores destacan por su impacto biológico y su relevancia global: la polución urbana, especialmente las partículas finas, y la luz visible de alta energía, en particular la luz azul. Polución urbana y partículas PM2.5: un agresor invisible con impacto biológico Dentro del complejo universo de la contaminación atmosférica, las partículas PM2.5 (material particulado con un diámetro inferior a 2,5 micras) son especialmente relevantes desde el punto de vista dermatológico. Su pequeño tamaño les permite permanecer en suspensión durante largos periodos y depositarse con facilidad sobre la superficie cutánea, donde actúan como vectores de metales pesados e hidrocarburos aromáticos policíclicos. Aunque estas partículas no atraviesan intactas el estrato córneo, su interacción con la piel resulta
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