Ventas de perfumeria y cosmetica

69 formación Polifenoles de origen vegetal: extraídos de uva, té verde o granada, combaten los radicales libres, previniendo el envejecimiento prematuro. La biotecnología permite replicar y potenciar estas moléculas naturales sin agotar recursos naturales, alineándose con los principios de la sostenibilidad. Y todo ello, apoyado por la cosmética verde, en donde no solo nos centramos en los ingredientes naturales, sino que también promovemos la utilización de prácticas éticas y ecológicas a lo largo del ciclo de vida del producto. La cosmética verde incluye: • Fórmulas biodegradables: respeto con el medio ambiente y que no contaminen. • Envases reciclables o reutilizables para minimizar el impacto medioambiental. • Procesos de fabricación sostenible que reduzcan la huella de carbono. Activos naturales en la cosmética: uso y mecanismo de acción La riqueza de la naturaleza ofrece una variedad casi infinita de activos que pueden integrarse en formulaciones cosméticas. Estos ingredientes destacan por su capacidad para mejorar la salud y apariencia de la piel de manera respetuosa con el cuerpo y el medio ambiente. Algunos de lo más destacados dentro de la cosmética son: Extractos botánicos: hay ejemplos dentro de la naturaleza como la manzanilla, con propiedades antiinflamatorias y calmantes, la centella asiática, que estimula la síntesis de colágeno y nos ayuda mejorar la cicatrización, la caléndula, que la usamos por su capacidad regeneradora y calmante… pero todo ello es gracias a los flavonoides y triterpenos que actúan reduciendo la inflamación, acelerando la reparación celular y protegiendo contra el estrés oxidativo. Aceites naturales: como el aceite de argán, aceite de rosa mosqueta, aceite de nuez de albaricoque… Los ácidos grasos esenciales nos ayudan a reforzar la barrera lipídica de la piel, con lo que conseguimos mejorar la elasticidad y disminuir la pérdida de agua transepidérmica. Además, los antioxidantes que llevan en la composición nos ayudan a neutralizar los radicales libres. Vitaminas de origen natural: podemos extraer la vitamina C y la vitamina E de origen vegetal. En el caso de la vitamina C, lo haremos de frutas cítricas y de la acerola, y, en el caso de la vitamina E, lo haremos de aceites vegetales como el girasol o el germen de trigo. Recordemos que la vitamina C nos ayuda en la síntesis de colágeno y a combatir el estrés oxidativo provocado por los radicales libres y la vitamina E protege las membranas celulares de la oxidación y potencia los efectos de otros antioxidantes. Ácidos naturales: dentro del mundo natural podemos obtener AHAs para la utilización en cosméticos como son: ácido “La riqueza de la naturaleza ofrece una diversidad casi infinita de activos que pueden incorporarse en formulaciones cosméticas y destacan por mejorar la salud de la piel de forma respetuosa con el cuerpo y el entorno”

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