Ventas de perfumeria y cosmetica

70 formación glicólico, que podemos conseguir de la caña de azúcar y que tiene ese efecto exfoliante en donde se promueve la renovación celular. Ácido láctico, que podemos encontrar en leche y frutas, que nos ayuda a mejorar la hidratación de la piel y tiene una acción exfoliante más suave. Otro ácido que podemos extraer de origen natural es el ácido salicílico, que nos va a ayudar a mejorar las pieles grasas gracias a sus propiedades exfoliantes, queratolíticas, comedolíticas y antiinflamatorias. Lo extraemos de la corteza del sauce. Por ser lipofílico, es un gran activo para disolver el sebo acumulado, reduciendo puntos negros y espinillas. Polisacáridos naturales: gracias a la fermentación bacteriana que tenemos en procesos de biotecnología, podemos obtener ácido hialurónico, que nos ayuda a retener el agua en la epidermis logrando una hidratación mayor. Otro polisacárido que podemos conseguir es el beta-glucano derivado de avena o setas, que nos ayuda, gracias a sus propiedades calmantes y regeneradoras, a mejorar la función barrera, y a calmar las pieles sensibles o irritadas. Minerales naturales: uno de los más conocidos es el óxido de zinc, ampliamente conocido por su utilización dentro los protectores solares. Otro activo ampliamente usado en la industria cosmética son las arcillas, como el caolín o la bentonita, que absorben el exceso de sebo y nos ayudan a purificar la piel, regulando la producción de grasa. Antioxidantes vegetales: quizás los más conocidos son los polifenoles, que obtenemos del té verde, cacao, uva… y el resveratrol, que obtenemos de la uva y de los frutos rojos. Son aliados en la rutina cosmética, ya que nos ayudan a proteger la piel frente al estrés oxidativo causado por factores ambientales como la radiación, la exposición UV, la contaminación... y así proteger a las células de daños y frenando el envejecimiento prematuro. Extractos de algas y microorganismos marinos: los compuestos bioactivos de origen marino nos aportan minerales, vitaminas y antioxidantes que revitalizan y nutren la piel en profundidad. Así logramos mejorar textura y firmeza. Son aliados el alga espirulina y las algas marrones. Enzimas naturales: dos grandes aliados que podemos utilizar en nuestras rutinas de exfoliación y en donde buscamos una mayor limpieza de nuestra piel, vienen de la utilización de dos enzimas, que son la papaína (papaya) y la bromelina (piña). Nos permiten hacer una leve exfoliación de la piel sin irritar, ya que nos ayudan a calmar la inflamación y promover la renovación de la piel. Bakuchiol: derivado de las semillas y de las hojas de la Psoralea corylifolia, es una alternativa al retinol que podemos utilizar desde la biotecnología. Nos ayuda a combatir el envejecimiento de la piel, mejorar la textura y reducir manchas. Todo ello se debe a que actúa como un potente antioxidante, estimula la síntesis de colágeno a nivel dérmico, con lo que mejoramos la firmeza y elasticidad, y nos ayuda en la regulación de la producción de melanina. Es menor irritante que el retinol y su uso es apto en embarazo y lactancia. Ácido azelaico: cereales como el trigo, la cebada o el centeno, cuando los sometemos a procesos biotecnológicos, obtene-

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