36 emprendedoras cosméticas Su trayectoria emprendedora comienza en el ámbito de la artesanía textil. ¿Cómo se produce la transición hacia el mundo de la cosmética y qué aprendizajes le han servido para fundar la marca? Comencé muy joven en el ámbito de la artesanía textil, muy vinculada a mi formación y a mi interés por los objetos con historia, como los zapatos y las antigüedades. Por motivos personales, regresé a Asturias y decidí emprender. Siempre he tenido una relación muy consciente con el cuidado personal y rutinas de belleza muy estructuradas. En ese momento, el impulso de Cristina Mitre fue clave para dar el paso. Todos los aprendizajes, tanto personales como profesionales, han ido construyendo el camino. Elle Est Belle Beauty es el resultado de ese proceso. ¿Qué otros atributos, además de su carácter de “cosmética viva” y “de autor”, considera que definen de manera diferencial a la firma? Además de ser una cosmética viva y de autor, la marca se define por su enfoque sensorial, la producción en pequeños lotes y el cuidado extremo en la selección de ingredientes. Buscamos que cada producto no solo sea eficaz, sino que se convierta en un momento de disfrute, casi ritual. Sus aromas, texturas y colores son inspiración para detener el tiempo y reservar un espacio propio absolutamente necesario. Un ritual de belleza consciente y de autocuidado que se disfruta. ¿Cómo es el proceso de formulación y elaboración de sus productos artesanales, desde la selección de materias primas hasta el producto final? El proceso comienza con una idea clara de la necesidad o experiencia que queremos crear. A partir de ahí, selecciono cuidadosamente los activos clave y desarrollo la fórmula, trabajando especialmente las texturas, los colores y los aromas. Cada producto está concebido como una experiencia única, donde eficacia y sensorialidad van de la mano. Elle Est Belle Beauty trabaja con producciones en pequeños lotes y una red de proveedores locales. ¿Qué ventajas competitivas aporta este modelo y qué limitaciones? La producción en pequeños lotes nos permite garantizar la frescura de los ingredientes y un mayor control sobre la calidad. Trabajar con proveedores locales y materias primas, algunas de origen asturiano, muchas de ellas ecológicas, refuerza nuestra identidad y nuestro compromiso con el entorno. Como limitación, implica una menor capacidad de escalabilidad, pero forma parte de nuestra filosofía de marca. “La mujer Belle, en su día a día, se prioriza a través de la belleza y reserva unos minutos para disfrutar de pequeños rituales con productos que le aportan bienestar” “La selección de puntos de venta ha sido orgánica. Muchos de nuestros partners han llegado a la marca porque realmente les ha interesado el proyecto”
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