La primera máscara de pestañas de Maybelline. Página de publicidad de Helena Rubinstein en 1959. 47 historia cosmética de color “The New York Times publicó el obituario de Rimmel bajo el título “El príncipe de los perfumeros” Años más tarde, en 1957, decidió marcar un nuevo hito creando Máscara-Matic, la primera máscara de pestañas en tubo con aplicador en su interior. El aplicador consistía en un tubo metálico con rosca por donde se deslizaban las pestañas. El producto favorito de las españolas La máscara de pestañas sigue siendo un complemento indispensable para el maquillaje de las mujeres. De hecho, una encuesta realizada por Birchbox (2019) reveló que el rímel es el producto de maquillaje favorito del 90% de las españolas, especialmente entre las consumidoras millennials y la generación Z. Entre las millennials, el 91% de las encuestadas señaló la máscara de pestañas como su cosmético preferido, mientras que entre la generación Z la cifra asciende al 93%, superando a la barra de labios, al corrector y al colorete. Así que sí: este producto, con más de 150 años de historia y cuyos orígenes se remontan al siglo XIX, continúa siendo uno de los cosméticos más utilizados por mujeres de todo el mundo y sigue despertando miradas. Uno de sus objetivos era encontrar un producto que realzara la belleza natural de los ojos. Por este motivo, adaptó en 1869 una fórmula utilizada hasta entonces para oscurecer la barba masculina y creó “Superfin”, la primera máscara de pestañas comercial no tóxica. Se popularizó tanto en Reino Unido como en toda Europa. La influencia de Rimmel en la industria fue tal que el periódico estadounidense The New York Times publicó su obituario el 15 de marzo de 1887 bajo el título “El príncipe de los perfumeros”. La compañía continuó siendo una empresa familiar hasta 1949. Los inicios de Maybelline Para comprender el origen de la máscara de pestañas moderna, es necesario remontarse a 1915, año en el que Thomas Lyle Williams, farmacéutico y fundador de Maybelline New York, desarrolló uno de los productos que marcarían la historia del maquillaje. Según la historia de la compañía, Williams creó una fórmula para su hermana, Mabel Williams, quien se había quemado las pestañas y las cejas con los fogones de la cocina. Para la innovadora –en aquel momento– creación, utilizó cenizas y polvo de carbón con vaselina. Este nuevo cosmético recibió el nombre de “Maybelline Cake Mascara” y el formato consistía en una pastilla sólida sobre la que se humedecía y frotaba un pequeño cepillo antes de aplicarlo en pestañas y cejas. La revolución de la máscara waterproof y el aplicador moderno La máscara de pestañas continuó evolucionando y, en 1939, la empresaria Helena Rubinstein desarrolló la primera máscara waterproof. Su idea surgió tras prestar atención a las bailarinas de natación sincronizada, quienes necesitaban un producto que les aguantara bajo el agua. Rubinstein lo consiguió. “Helena Rubinstein desarrolló la primera máscara waterproof en 1939”
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