PF511 - Ventas de Perfumeria y Cosmetica

71 colaboraciones | eventos involucrar al equipo de venta. Son sus profesionales quienes prolongarán la conversación y convertirán lo aprendido durante el evento en recomendaciones posteriores. Acciones sociales: diseñar contenido con una función Los eventos actuales también funcionan como plataformas de producción y distribución de contenido. Pero diseñar una experiencia “instagrameable” ya no es suficiente. El contenido debe amplificar una idea de marca, mostrar una demostración o favorecer la participación. K18 convirtió en 2026 la estación Grand Central de Nueva York en el escenario de un reto colectivo de vídeos de movimiento de cabello. La acción combinó prueba, creación social, participación de creadores y una dimensión solidaria. Según la información publicada sobre la activación, se distribuyeron 5.000 muestras y su etiqueta alcanzó 1,9 millones de impresiones. El aprendizaje es claro: el contenido más valioso no siempre surge de un photocall, sino de una mecánica en la que el público tiene algo que hacer, aprender o aportar. El evento debe diseñarse desde el objetivo Cada formato responde a una necesidad distinta. Una presentación inmersiva puede construir notoriedad; un taller sensorial, facilitar la comprensión; una masterclass, aportar autoridad; un pop-up, impulsar la prueba; y una activación en tienda, conectar experiencia y conversión. También deben diferenciarse los públicos. El evento adecuado para prensa especializada no tiene por qué ser el mismo que para consumidores, compradores, equipos comerciales o creadores de contenido. Intentar satisfacer a todos en una única convocatoria suele diluir la experiencia. Además, el evento no empieza cuando se abren las puertas. La selección de invitados, la generación de expectativa y los contenidos previos forman parte de la estrategia. Después, el material audiovisual, las relaciones públicas, el seguimiento comercial, el CRM y la adaptación de contenidos permiten ampliar su recorrido. La medición también debe responder al objetivo inicial. Junto al alcance y las publicaciones, pueden analizarse la asistencia efectiva, las pruebas realizadas, los registros obtenidos, el tráfico al punto de venta, la conversión, el contenido reutilizable o la calidad de las interacciones. En un entorno dominado por pantallas y estímulos, los eventos permiten recuperar el contacto directo. Pero su valor no reside únicamente en reunir personas en un espacio, sino en crear una experiencia que ayude a entender, probar y recordar la marca. La pregunta, por tanto, no es qué tipo de evento está de moda, sino cuál puede contribuir mejor al siguiente objetivo estratégico de la compañía. “Diseñar una experiencia “instagrameable” ya no es suficiente. El contenido debe amplificar una idea de marca o favorecer la participación” Pop-Up Rhode de Nueva York. Foto: Instagram @haileybieber

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