32 colaboraciones | perfumería Son múltiples las semejanzas entre ambos universos y, a raíz de ello, son muchos los lanzamientos que trasladan códigos culinarios al universo de la belleza. En el siguiente artículo se analizan las claves que explican el auge de esta fusión, que es tendencia en la perfumería contemporánea. Cristina Mourelo, Marketing Coordinator en CPL Aromas El apetito gastronómico de la perfumería contemporánea La perfumería y la gastronomía trabajan con ingredientes, técnicas y, sobre todo, con emociones. El perfume se construye como una receta, y la cocina inspira fragancias capaces de despertar el apetito, la nostalgia y el deseo. Desde una perspectiva creativa, ambas disciplinas se relacionan a través del equilibrio de ingredientes para construir experiencias armoniosas y memorables. En perfumería, las notas funcionan como elementos culinarios cuidadosamente dosificados: la mantequilla tostada aporta profundidad, el azúcar caramelizado añade textura y cuerpo, y la vainilla actúa como un fondo cremoso que redondea la composición, de forma similar a lo que ocurre en la repostería. Bajo esta lógica creativa surgen propuestas como Strawberry Jam de The 7 Virtues, desarrollados por CPL Aromas, que trasladan referencias culinarias reconocibles al lenguaje del perfume. Perfumería nicho y enfoque artesanal Esta manera de entender el perfume conecta directamente con el auge de la perfumería nicho, donde la fragancia se concibe como una creación artesanal, casi gastronómica, más cercana a una receta que a un producto estandarizado. La coincidencia entre ambos mundos se hace evidente en el uso de ingredientes comunes. Vainilla, cacao, café, frutas, especias o frutos secos forman parte tanto del recetario culinario como de las paletas olfativas contemporáneas.
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