La industria de la belleza y el cuidado personal afronta una transformación impulsada por nuevas prioridades de los consumidores. En este contexto, Mintel ha publicado un informe en el que identifica las cinco tendencias que marcarán la innovación del sector en el próximo año, desde la longevidad cutánea y el skinimalismo hasta la belleza sensorial y metabólica.
El objetivo del siguiente informe es anticipar tendencias antes de su consolidación en el mercado y ofrecer a las marcas información estratégica para orientar el desarrollo de nuevos productos. El informe identifica cinco grandes tendencias de consumo a través del Black Swan Data, la división de inteligencia social de Mintel.
Su metodología combina:
- IA para analizar millones de conversaciones online y redes sociales.
- Inteligencia de mercado de Mintel.
- Seguimiento de más de 40.000 lanzamientos de productos al mes.
El objetivo es detectar tendencias antes de que lleguen al mercado y ayudar a las marcas a innovar con mayor precisión. Entre las empresas que utilizan esta información aparecen PepsiCo, Coty, Unilever, Nestlé y Cosnova Beauty.
- #1 Longevidad cutánea
La era del antiaging ha terminado
Según Mintel, los consumidores están rechazando el lenguaje basado en el miedo que ha definido la belleza durante décadas. El término “antiaging” se percibe ahora como anticuado y negativo, y ya no encaja con la forma en que las personas entienden el cuidado de la piel.
En lugar de intentar borrar el paso del tiempo, buscan una piel que mantenga su buen funcionamiento durante más tiempo: una piel resistente, con capacidad de regeneración y respaldada a nivel celular.
Este cambio está impulsando el interés por los péptidos, los activos biotecnológicos y los ingredientes regenerativos, como el PDRN y los exosomas, cuya credibilidad procede del ámbito clínico.
Sin embargo, el mercado aún no se ha adaptado completamente. La mayoría de los productos siguen centrándose en corregir los signos visibles del envejecimiento, mientras que los consumidores priorizan cada vez más la longevidad y la prevención.
Además, esta tendencia ya no se limita al cuidado facial, sino que se extiende al cuidado capilar, corporal y bucal, donde la funcionalidad y la resiliencia a largo plazo adquieren un papel protagonista.
- ¿Qué significa esto para la innovación?
Las marcas deben ir más allá de las soluciones tradicionales de “antiaging” y reposicionar sus productos en torno al concepto de longevidad cutánea. El foco debe situarse en mantener la función y la salud de la piel a largo plazo, en lugar de ofrecer soluciones rápidas o meramente correctivas.
¿Cómo pueden las marcas aprovechar la tendencia de la longevidad cutánea?
- Sustituir el lenguaje “antiaging” por un discurso centrado en la resiliencia, el rendimiento y la salud de la piel a largo plazo.
- Apostar por una narrativa respaldada por la ciencia, destacando los activos biotecnológicos y regenerativos (como los péptidos, el PDRN o los exosomas) para reforzar la credibilidad.
- Diseñar productos con un enfoque preventivo, en lugar de correctivo, posicionándolos como una inversión diaria para preservar la salud futura de la piel.
- Actualizar la identidad visual y las reivindicaciones del producto para transmitir un mensaje más positivo, centrado en la salud y el empoderamiento, alejándose de los códigos de comunicación basados en el miedo al envejecimiento.
#2 Skinimalism
La simplicidad se convierte en el nuevo estándar de eficacia en el cuidado de la piel
Tras años de rutinas complejas y un flujo constante de lanzamientos, los consumidores empiezan a sentirse saturados. El creciente conocimiento sobre los ingredientes cosméticos está cambiando sus hábitos de consumo. Cada vez son más quienes cuestionan la superposición excesiva de productos y eliminan de su rutina aquellos pasos que consideran innecesarios.
A esta situación se suma el cansancio provocado por las rutinas largas, la falta de tiempo y una menor confianza en la constante aparición de novedades. Como consecuencia, los consumidores se inclinan por utilizar menos productos, pero que sean multifuncionales y estén formulados para reforzar la barrera cutánea y ofrecer resultados consistentes.
- ¿Qué significa esto para la innovación?
Los productos deberán ofrecer más beneficios con menos. Menos pasos en la rutina y funciones más claras. La innovación deberá centrarse en la eficacia, el cuidado de la barrera cutánea y la facilidad de uso en el día a día, dejando atrás las rutinas interminables.
Cómo diseñar productos alineados con la tendencia del skinimalismo
- Simplificar las gamas y reducir la sobrecarga de elección, apostando por surtidos cuidadosamente seleccionados y rutinas claramente definidas que faciliten la toma de decisiones por parte del consumidor.
- Priorizar los productos multifuncionales que sustituyen pasos, en lugar de añadirlos, diseñando fórmulas híbridas (como sérums con color, correctores con tratamiento o bálsamos con color para mejillas) que combinen rendimiento, cobertura y beneficios para el cuidado y refuerzo de la barrera cutánea en un único producto.
#3. Belleza sensorial
Diseñar para las sensaciones, no solo para la función
Históricamente, la belleza se ha centrado en los resultados visibles, tratando la piel como una superficie que optimizar. La experiencia emocional quedaba en un segundo plano. A medida que el estrés y el agotamiento se convierten en una realidad cotidiana, los consumidores transforman sus rutinas de belleza en momentos de alivio, conexión con el presente y regulación emocional.
Las expectativas van más allá de la eficacia. Crece el interés por el diseño sensorial, los ingredientes botánicos con efecto calmante sobre el sistema nervioso y las fragancias funcionales.
Las predicciones de Mintel para 2026 identifican este cambio como "Sensorial Synergy" (Sinergia sensorial), una tendencia en la que la textura, el aroma y el ritual de aplicación se diseñan con la misma intención y cuidado que la propia formulación y los ingredientes.
- ¿Qué implica esto para la innovación?
Las marcas deben evolucionar desde un enfoque centrado exclusivamente en el producto hacia un diseño orientado a la experiencia, integrando la formulación, la textura y el ritual de uso como parte esencial de la propuesta de valor.
Cómo estimular los sentidos
- Convertir la textura, el aroma y el ritual de aplicación en los principales elementos de valor y diferenciación. Recurrir a texturas como cremas batidas, geles tipo jelly o sérums con efecto refrescante; perfiles olfativos más distintivos, como almizcles con efecto "segunda piel", notas herbales verdes o maderas ahumadas; y rituales sencillos, como aplicar mediante un masaje o inhalar el aroma antes de la aplicación, para transformar el uso del producto en una experiencia sensorial.
- Vincular los productos a una intención emocional —como calmar, ayudar a desconectar o aportar energía— mediante mensajes como "alivia el estrés de la piel y la mente" o "el ritual perfecto para recuperarse después de un día estresante". De este modo, la belleza se posiciona como un apoyo para el equilibrio emocional cotidiano, más allá de su función cosmética.
#4. Belleza metabólica: La piel como reflejo de la salud interna.
Los consumidores están replanteándose el origen de los problemas cutáneos. Imperfecciones, sensibilidad, falta de luminosidad o envejecimiento ya no se perciben únicamente como alteraciones de la superficie de la piel, sino como señales del estado de la salud metabólica, influido por factores como el estrés, el sueño, la salud intestinal o el equilibrio hormonal.
Este enfoque de cuidado desde el interior hacia el exterior, ya consolidado en categorías como la alimentación, las bebidas funcionales y los complementos alimenticios, está trasladándose ahora al ámbito de la belleza y el cuidado personal. Los consumidores esperan que los productos de belleza trabajen en sintonía con la biología del organismo, y no únicamente sobre la superficie de la piel. La piel pasa así a entenderse como un indicador de la salud interna y del equilibrio general del organismo, más allá de su apariencia.
¿Qué implica esto para la innovación?
Las marcas deben ir más allá de las soluciones superficiales y concebir la belleza como parte de un enfoque integral de la salud, desarrollando productos, formatos y rutinas que contribuyan a apoyar la biología subyacente de la piel.
Cómo destacar en la belleza metabólica
- Sustituir las reivindicaciones cosméticas por un lenguaje biológico: pasar de conceptos como glow o luminosidad a beneficios claramente definidos.
- Desarrollar productos de doble beneficio: combinar los resultados visibles sobre la piel con un apoyo más amplio al bienestar del organismo, abordando aspectos como el estrés, la salud digestiva, la vitalidad o el equilibrio hormonal.
- Simplificar la ciencia: mantener el rigor científico, pero reducir la complejidad. Traducir los mecanismos biológicos en mensajes claros que expliquen qué aborda el producto y por qué es relevante para la salud de la
piel.
- Ir más allá de los formatos tradicionales de belleza: conectar el cuidado de la piel con los complementos alimenticios y las rutinas integradas para responder a la creciente demanda de soluciones que actúan desde el interior hacia el exterior y fomentar una mayor fidelización del consumidor.





