Scalpers impulsa su desarrollo en perfumería con el lanzamiento de The Speed Club, una nueva fragancia masculina que consolida su estrategia de extensión de marca en el segmento lifestyle. La propuesta se articula en torno a un concepto creativo ligado a la velocidad, la elegancia y la estética del automovilismo vintage, trasladado tanto a la composición como al diseño del producto.
La fragancia se inscribe en la familia oriental fougère y presenta una arquitectura olfativa que evoluciona desde notas frescas hacia acordes más cálidos y envolventes. La salida combina aceite de lavanda de Bulgaria, hojas de menta y pimienta negra, configurando un inicio aromático con matices especiados.
En el corazón, el geranio se integra con un acorde de vainilla de carácter licoroso y notas de cuero ligeramente ahumadas, reforzando la identidad masculina de la composición. El fondo incorpora benjuí, ládano, Ambertonic™ —molécula cautiva de IFF—, cashmeran y pachulí, generando una estela persistente y sofisticada.
Diseño y packaging: códigos estéticos del lujo automovilístico
El diseño del frasco mantiene los elementos icónicos de la marca, reinterpretados mediante un acabado en rojo burdeos brillante que remite a los vehículos deportivos clásicos. El tapón, elaborado en madera oscura, evoca los interiores de automóviles vintage, mientras que el estuche exterior reproduce esta misma inspiración cromática, con detalles en stamping plata y una banda gráfica que recuerda a la carrocería de competición.
El lanzamiento se apoya en una campaña que gira en torno a conceptos como la adrenalina, la rivalidad y la elegancia, elementos alineados con el posicionamiento de Scalpers en perfumería. La narrativa visual busca conectar con un consumidor que valora tanto la herencia estética como una actitud contemporánea, reforzando el vínculo emocional con la marca.
La incorporación de The Speed Club se enmarca en la tendencia de las marcas de moda de consolidar su presencia en perfumería como extensión natural de su universo. Este canal continúa ganando relevancia como herramienta de diversificación y fidelización, en un entorno donde el storytelling, la diferenciación olfativa y la coherencia de marca resultan determinantes en la competitividad del segmento.




