Desde 2013 a Invictus se le relaciona con la fragancia de los campeones por su packaging característico y por una firma olfativa única. Ahora, Invictus Elixir introduce una nueva y ultra adictiva forma de trabajar la vainilla: más profunda, más rica y más potente que nunca con este su nuevo lanzamiento. Una firma olfativa intensa creada para encarnar una visión moderna de la masculinidad.
La nueva fragancia ha sido desarrollada por las perfumistas Alexandra Carlin, Caroline Dumur y Anne Flipo, quienes han concebido una composición que combina frescura, textura y profundidad. La salida incorpora acordes de piel salada, pomelo y manzana crujiente, mientras que el corazón se articula en torno al ciprés, el lavandín y el benjuí amaderado. En el fondo, el caviar dorado se fusiona con la vainilla cremosa, la madera de cedro y el musgo, aportando una estela intensa y duradera.
Según explica la perfumista Caroline Dumur, la fragancia se construye sobre “una tensión muy contemporánea”, que contrapone una frescura salada inicial con un fondo más texturizado y envolvente protagonizado por notas de ciprés, caviar, vainilla y musgo.
Giacomo Cavalli: nuevo rostro de Invictus
Para acompañar este lanzamiento, Rabanne ha elegido al empresario y modelo italiano Giacomo Cavalli como nuevo embajador de la franquicia. La campaña, dirigida por Alex Courtès, sitúa al protagonista en un entorno deportivo monumental que simboliza el desafío, la determinación y la conquista.
"La campaña de Invictus Elixir es poderosa, cinematográfica e intensa. Ser el nuevo rostro de Invictus Elixir de Rabanne significa formar parte de una maison con una identidad fuerte y un verdadero impacto cultural. Rabanne siempre ha tenido una energía audaz y reconocible. Estoy muy feliz de formar parte de ello", explica Giacomo Cavalli.
Un frasco inspirado en la fuerza de la victoria
Invictus Elixir mantiene la silueta de trofeo característica de la colección, aunque incorpora nuevos elementos visuales que refuerzan su posicionamiento. El diseño presenta un acabado dorado más intenso combinado con un degradado negro, una estética que busca transmitir fuerza, poder e intensidad.
La marca destaca que esta evolución del icónico frasco rinde homenaje a la energía de los campeones y a una nueva visión de la masculinidad contemporánea.





