"El Real Jardín Botánico es un excelente escenario inmersivo para descubrir materias primas naturales de la perfumería, similar a un "Grasse en miniatura""

- El Real Jardín Botánico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (RJB-CSIC), en Madrid, conserva y estudia numerosas especies vegetales. ¿Qué relación histórica y científica existe entre la botánica y la perfumería?
Teofrasto de Ereso (c. 371-287 a.C.), considerado el padre de la botánica, detalló en sus obras Historia Plantarum y De Odoribus (Sobre los olores) una gran variedad de plantas utilizadas en la Antigua Grecia para la elaboración de perfumes, ungüentos y cosméticos, como las rosas, lirios y lavanda, entre otras. Sin embargo, el origen del perfume, de acuerdo con en la Academia del Perfume, se remonta a la Edad de Piedra cuando la humanidad quemaba maderas aromáticas por su agradable olor. También es interesante destacar que, según una tablilla cuneiforme del 1200 a.C. (Mesopotania), los primeros perfumistas serían mujeres. Gracias a los papiros que se han conservado, se conoce un gran número de plantas que los egipcios utilizaban para preparar resinas vegetales y aceites esenciales, tanto para el aseo personal como para los rituales religiosos.
- En el Real Jardín Botánico se encuentran diversas plantas aromáticas vinculadas tradicionalmente a la perfumería. ¿Podría destacar algunas especies presentes en este espacio cuyo uso sea habitual en la creación de perfumes?
En el Real Jardín Botánico las casi 6000 especies de plantas se distribuyen en tres terrazas principales. Al entrar al Jardín por la Puerta de Murillo, encontramos dos hileras de cuadros, a la derecha e izquierda, en los que se distribuyen las plantas de acuerdo a distintos usos, como ornamentales, medicinales, aromáticas y comestibles. Así, el público puede localizar, en uno de los primeros cuadros, la colección de camelias (en uno de los primeros cuadros), otros con plantas aromáticas usadas en perfumería como lavanda o menta; también, cilantro muy común en fragancias masculinas. Además, en cuatro cuadros centrales, a ambos lados del Paseo de Carlos III, aparece la colección de rosas. En la actualidad con 340 especímenes de distintas especies, variedades e híbridos, entre ellas, varias rosas antiguas (cultivadas antes de 1867) como la rosa de Bulgaria (Rosa damascena), que tiene un intenso aroma, y la rosa de Grasse o rosa de mayo (Rosa centifolia), con flores densas y fragantes. En la zona de la huerta se pueden encontrar caléndulas, que se suelen utilizar en perfumes herbales o cítricos; muy utilizadas en cosmética por su efecto calmante.
En la zona que linda con la Cuesta de Moyano, que llamamos la rocalla, se encuentran violetas, que son un ingrediente básico en perfumería, ya que combinan frescura con un aroma dulce. En los invernaderos podemos encontrar el intenso aroma del jazmín y el dulce de la vainilla.
- Este espacio permite acercarse a los aromas de flores presentes en muchas composiciones perfumistas, recordando a paisajes aromáticos como los de Grasse. ¿Hasta qué punto el Real Jardín Botánico puede funcionar como un lugar para descubrir materias primas naturales de la perfumería?
Sí, como indicas, el Real Jardín Botánico es un excelente escenario inmersivo para descubrir materias primas naturales de la perfumería, similar a un "Grasse en miniatura", al albergar colecciones vivas de rosas, jazmines, lavandas, cítricos y plantas aromáticas, permitiendo a los visitantes educar su olfato y entender el origen botánico de los aromas. Ofrece la oportunidad al público de establecer las conexiones entre las plantas y los extractos usados en perfumería. A partir de la primavera está la floración de un gran número de especies, entre ellas las rosas, los jazmines o las lavandas; también especies exóticas que tienen maravillosos aromas cítricos. Un paseo por la rosaleda nos permite disfrutar, entre otros, del clásico aroma a rosas antiguas que mezcla notas dulces con especias y almizcle, o el de las rosas modernas, como los híbridos de té y floribundas, que suelen tener un aroma más fresco y afrutados.
- El Botánico organiza actividades sensoriales, entre ellas recorridos centrados en el olfato. ¿En qué consisten estas experiencias y qué buscan transmitir al público a través de los aromas del jardín?
Estas experiencias actúan como un aula viva. A través de los aromas, buscamos pasar de una visita contemplativa a una experiencia de divulgación científica y sensibilización ambiental. Con esto, el RJB busca posicionarse como un referente en el uso responsable de los recursos naturales, demostrando que la ciencia botánica es la base de una industria de fragancias más ética y respetuosa con el medio ambiente. El Real Jardín Botánico ha sido reconocido por la Academia del Perfume con el Premio Sostenibilidad e Innovación 2025.
Algunos de los talleres y visitas guiadas que permiten descubrir el RJB a través del olfato son: “El jardín a través de los sentidos”, “El jardín con las manos”, “El jardín con los cinco sentidos”, “Plantas con perfumes”, “Plantas aromáticas”, “La colección de rosales del RJB”, “La ciencia y arte de los pétalos”, Entre estas actividades destacar dos. En primer lugar, la visita guiada “Plantas con perfumes”, un recorrido para conocer algunas de las plantas más utilizadas en la elaboración de perfumes a lo largo de la historia (por ejemplo, violetas, lavandas, rosas y cítricos); en el recorrido se explica también la pirámide olfativa y las técnicas de extracción que se emplean para obtener los principales aromas, cómo se mezclan y utilizan, así como las principales familias olfativas. La otra actividad a destacar es la visita y taller que lleva por título “La colección de rosales del RJB”, en la que primero se realiza la visita a la rosaleda para aprender a diferenciar los principales caracteres para reconocer los rosales silvestres, antiguos y modernos; después, en el taller se descubre de dónde proceden sus aromas
- Desde el punto de vista científico, ¿por qué los olores (tanto los de la naturaleza como los de los perfumes) tienen la capacidad de evocar emociones y recuerdos?
Los aromas son llaves al sistema emocional y a la memoria a largo plazo, lo que explica por qué un aroma puede transportarnos al pasado. Al fenómeno memorístico por el cual una percepción, especialmente un olor nos evoca un recuerdo se conoce como “la magdalena de Proust”; el nombre está relacionado con el recuerdo de una magdalena mojada en té le provoca al protagonista del primer volumen de la serie “En busca del tiempo perdido” que publicó Marcel Proust en 1913. Es un fenómeno involuntario. Desde una perspectiva neuroanatómica y fisiológica la relación entre el sistema olfativo y la memoria episódica ocurre ya que las emociones y el procesamiento de los olores se encuentran en el sistema límbico. El sentido del olfato es el único de los sentidos que tiene conexión directa con el sistema límbico. Tras inhalar un olor, los axones de las neuronas receptoras olfativas se proyectan hacia el bulbo olfatorio, el cual envía proyecciones monosinápticas, sin relevo previo en el tálamo como ocurre con otros sentidos como la vista y el oído, hacia la corteza piriforme, primer procesamiento del olor; también, se activan la amígdala, dónde ser procesan las emociones, y la corteza entorrinal, la puerta de entrada al hipocampo, responsable de la memoria asociativa. El cerebro almacena aromas y emociones juntas; un olor, un aroma actúan como un engrama o huella de la memoria. Por eso, cuando un aroma reaparece activa toda la red neuronal asociada, evocando el recuerdo y toda la carga emocional original.
Un aspecto muy interesante es que el bulbo olfativo y el hipocampo presentan neurogénesis, esto es creación de nuevas neuronas. Esto permite que el sistema olfativo mantenga su capacidad de aprendizaje y asociación sumamente robusto a lo largo de nuestra vida. Por ello, la anosmia o pérdida del olfato, no es solo una disfunción sensorial aislada, sino que se han establecido relaciones clínicas con la depresión o la pérdida de memoria.




