“En un sector tan emocional como este, el packaging tiene la capacidad de generar deseo incluso antes de probar el perfume"

- ¿Qué papel desempeña el packaging en el ámbito de la perfumería?
El packaging en perfumería es mucho más que un simple contenedor: es una parte esencial de la experiencia del producto. Es el primer punto de contacto con el consumidor y, en muchos casos, el factor que despierta el interés inicial. A través del envase se transmite la identidad de la marca, el posicionamiento y la historia que hay detrás de la fragancia. En un sector tan emocional como este, el packaging tiene la capacidad de generar deseo incluso antes de probar el perfume.
- ¿Cuáles son las principales tendencias del packaging en perfumería para este año?
Actualmente observamos varias tendencias clave:
- Sostenibilidad real y medible, con materiales reciclables, reducción de componentes y pesos y soluciones refill.
- Minimalismo sofisticado, donde el diseño limpio transmite lujo sin exceso.
- Personalización y ediciones limitadas, que refuerzan la conexión emocional con el consumidor.
- Innovación en materiales y acabados, como efectos táctiles, formas orgánicas, volver a lo primario a lo natural.
- Digitalización, con packaging preparado para experiencias omnicanal (QR, trazabilidad, storytelling digital)
- ¿Cuáles son los criterios más importantes que tiene en cuenta a la hora de desarrollar el diseño de un envase en perfumería?
El equilibrio entre creatividad y factibilidad técnica es la clave principal en todo el proceso. A la hora de desarrollar un envase, buscamos siempre un equilibrio entre varios factores clave: coherencia con la marca y la fragancia, viabilidad técnica e industrial, impacto visual, experiencia de uso y sostenibilidad. No se trata solo de diseñar algo atractivo, sino de crear un producto que funcione a todos los niveles, desde la producción hasta la percepción final del consumidor.
- ¿Hasta qué punto el packaging puede influir en la decisión de compra en el punto de venta, tanto en el canal físico como en el entorno digital?
La influencia es muy alta. En el punto de venta físico, el packaging es decisivo para captar la atención del cliente en segundos. Y en el canal digital, donde no se puede oler el producto, su importancia es aún mayor ya que el envase se convierte en el principal argumento de venta. Un buen diseño y desarrollo pueden, y deben, elevar la percepción del producto, reforzar la confianza del consumidor y marcar la diferencia frente a la competencia.
- Ante las recientes regulaciones, ¿cómo están redefiniendo las marcas el equilibrio entre lujo, sostenibilidad y funcionalidad en el packaging?
Las marcas están avanzando hacia un concepto de lujo más responsable. Ya no se trata solo de estética, sino de integrar sostenibilidad y eficiencia sin perder el carácter premium. Esto implica diseñar desde el origen con criterios eco, optimizar materiales, apostar por soluciones reutilizables y ser más transparentes. El reto está en mantener la experiencia aspiracional del producto, pero adaptándola a las nuevas exigencias del mercado y la normativa. Nuestro principal reto está en mantener la experiencia sensorial y aspiracional del producto, integrando al mismo tiempo soluciones sostenibles y eficientes desde el punto de vista industrial.




