La protección solar ha dejado de ser un producto asociado exclusivamente al verano para consolidarse como un elemento habitual de las rutinas diarias de cuidado de la piel. Así lo reflejan los últimos datos globales de Circana, que apuntan a un crecimiento sostenido de los productos con SPF (factor de protección solar), impulsado por una mayor concienciación sobre la salud cutánea y la prevención.
El aumento de la preocupación por el cáncer de piel, el envejecimiento prematuro y los efectos acumulativos de la radiación ultravioleta está favoreciendo este cambio de hábitos. A ello se suma la influencia de las redes sociales, el auge de las rutinas de skincare y el respaldo creciente de los dermatólogos, que están consolidando el uso del SPF más allá de los meses de verano.
"La demanda de SPF está dejando de depender del clima o la estacionalidad para estar cada vez más vinculada a hábitos preventivos, a la cultura del bienestar y a la concienciación sobre los efectos acumulativos de la exposición diaria a los rayos UV, incluso en meses fríos o con menor radiación solar”, explica Larissa Jensen, SVP Global Beauty Industry Advisor de Circana.
La protección solar gana peso en el retail
Los datos de ventas retail en los distintos mercados globales de Circana ya reflejan un cambio en la actitud de los consumidores hacia el SPF y la protección solar.
En los seis principales mercados europeos de Circana (Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España y Reino Unido), la categoría total de protección solar en retail alcanza actualmente un valor aproximado de 1.600 millones de euros (1.800 millones de dólares), con un crecimiento del +11,6% interanual a TAM marzo de 2026. Este crecimiento ha venido impulsado por la continua demanda de productos de protección solar y de cuidado de la piel estacional, con un incremento del +8% en volumen en la región.
Reino Unido ha superado al conjunto del EU6, registrando un crecimiento del +16,3% en valor y del +11,5% en volumen en el mismo periodo. Los productos impulsados por marca de fabricante han desempeñado un papel especialmente relevante en la evolución de la categoría, aportando el +69% del crecimiento total en volumen en Reino Unido (+6,4 millones de unidades; 57,3 millones de euros) y el +92% en España (+1,8 millones de unidades; 28,2 millones de euros), lo que pone de manifiesto la sólida demanda por parte de los consumidores de marcas de protección solar reconocidas y de confianza.
Los últimos datos de ventas de belleza prestige de Circana, procedentes de grandes almacenes, retailers especializados en belleza y canales de ecommerce en Reino Unido y Europa, muestran que los productos SPF “in-sun” (se aplican mientras estás expuesto al sol) premium en los cinco principales mercados europeos (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España) crecieron un +20% en valor en el primer trimestre de 2026, a pesar de tratarse de uno de los periodos con menor exposición solar. Estos datos evidencian una creciente demanda de productos premium de protección solar durante todo el año.
En el conjunto del mercado europeo de belleza prestige, la protección solar generó 239,7 millones de euros en ventas en el último TAM a marzo de 2026, con un crecimiento del +17% interanual y más de 10,2 millones de unidades vendidas. Los productos SPF faciales fueron uno de los segmentos más dinámicos, con un incremento del +26% en valor en el mismo periodo.
Dermatólogos, redes sociales e innovación impulsan la categoría
Los mensajes impulsados por dermatólogos, las campañas de salud pública y plataformas como TikTok e Instagram están contribuyendo a normalizar el uso diario de SPF, especialmente entre consumidores más jóvenes y perfiles centrados en el cuidado de la piel. Además, el crecimiento de la K-Beauty (cosmética coreana) y de los productos híbridos de skincare está acelerando la innovación en la categoría, especialmente en el segmento de SPF facial.
"Aunque la estacionalidad sigue influyendo en la demanda, todo apunta cada vez más a que el SPF se está convirtiendo en un elemento permanente dentro de las rutinas diarias de cuidado de la piel de los consumidores, más allá de su uso reactivo en verano”, concluye Jensen.





