“Les Secrets de Loly no es solo una marca de productos capilares. También es un movimiento en torno a la aceptación de una misma y la celebración del cabello texturizado”
Les Secrets de Loly es la marca líder en cuidado del cabello rizado en Francia. Ahora, aterriza en España como un auténtico fenómeno entre los consumidores, gracias al valor que otorga al cabello texturizado. Su fundadora, Kelly Massol, empezó este proyecto porque no encontraba soluciones para su cabello, ya que considera que todo estaba orientado al alisado. Impulsada por la recomendación entre mujeres que compartían sus productos, la marca se encuentra hoy en plena expansión y se ha consolidado como una referencia en el segmento del cabello texturizado, tal y como explica su creadora en las siguientes páginas.
Lanzó Les Secrets de Loly con solo 25 años… ¿Cómo empezó todo?
Todo partió de una necesidad muy personal. No encontraba productos adecuados para mi cabello texturizado. En aquella época, la oferta capilar estaba sobre todo orientada al alisado. Si querías llevar tu cabello natural, casi no había soluciones.
Empecé a intercambiar experiencias con otras mujeres en un foro que había creado, Boucles et Cotons. Fue allí donde comprendí que éramos muchas las que teníamos las mismas dudas. Después, empecé a elaborar mis propias fórmulas en mi cocina, simplemente para hidratar y definir mis rizos. Poco a poco, se fue creando una comunidad en torno a estas necesidades.
“La firma partió como una necesidad personal. No encontraba productos adecuados para mi cabello texturizado. Si querías llevar tu cabello natural, casi no había soluciones”
¿Qué decisiones fueron determinantes en el crecimiento de la marca?
Muy pronto quise posicionar Les Secrets de Loly como una firma experta en el cabello texturizado, ya sea ondulado, rizado, con tirabuzones o afro. Siempre hemos trabajado con una idea sencilla: comprender las necesidades reales de las mujeres. Esto empieza por fórmulas adaptadas, pero también por mucha educación capilar. Cuando entiendes tu cabello, tienes el producto adecuado y lo aplicas de la forma correcta, realmente puedes realzarlo. Y, sobre todo, la marca se ha construido junto a su comunidad. Los intercambios y el feedback han guiado siempre nuestras decisiones.
¿Qué evolución ha experimentado la empresa en los últimos años?
La marca está experimentando un crecimiento muy fuerte y sigue superando el rendimiento del mercado capilar, con un +34 % de crecimiento.
Hoy Les Secrets de Loly se han convertido en una referencia en el segmento del cabello texturizado. Por ejemplo, Boost Curl es el tercer producto capilar en valor en farmacias en Francia, y la marca ocupa actualmente la segunda posición en cuota de mercado en este canal.
Estamos presentes en más de 6.000 puntos de venta en el mundo. Actualmente, Les Secrets de Loly ya está a la venta en El Corte Inglés y Sephora en España. Este crecimiento también refleja que cada vez más mujeres desean asumir su textura natural.
Boost Curl se vende cada 40 segundos. ¿Ha sido importante el boca a boca?
Sí, muchísimo. Desde el principio, la marca se ha desarrollado gracias a las recomendaciones entre mujeres. Hoy, este boca a boca se ve amplificado por las redes sociales. Las personas con cabello ondulado o rizado comparten sus rutinas, sus resultados y sus consejos. Los contenidos relacionados con la marca acumulan más de 350 millones de visualizaciones en Instagram y TikTok.
“La marca registra un crecimiento del 34 % y continúa por encima de la evolución del segmento capilar”
¿Qué consejo se daría a sí misma cuando empezó este proyecto?
Me diría que no tuviera miedo y que confiara aún más en mi intuición. Los comienzos suelen estar llenos de dudas. Pero cuando respondes a una necesidad real, es importante mantener el rumbo. Hoy me alegra ver que las mentalidades están cambiando y que cada vez más mujeres asumen su cabello natural, y lo celebran.
¿El cabello rizado es una tendencia hoy en día?
Yo diría más bien que es un movimiento profundo. Muchas mujeres están redescubriendo su textura natural. Algunas creen simplemente que tienen el cabello encrespado, cuando en realidad tienen ondas o rizos que necesitan cuidados específicos.
Por eso, el reto principal es la educación. Cuanto mejor entienden las mujeres su cabello, mejor pueden cuidarlo. Para mí, la clave es sencilla: el producto adecuado, de la forma adecuada. La combinación de ambos es lo que marca la diferencia.
¿Cuál es el producto que mejor funciona y cuál es su favorito?
Boost Curl es claramente uno de los productos más emblemáticos de la marca. Ayuda a definir los rizos manteniendo un resultado natural, sin efecto acartonado.
“Tras consolidar nuestra posición en Francia, queremos acelerar nuestra expansión en Europa y seguir innovando para responder a las necesidades del cabello texturizado”
¿Cómo definiría la comunidad de Les Secrets de Loly?
Es una comunidad muy comprometida y muy solidaria. Las mujeres comparten sus rutinas, sus experiencias y sus consejos. Les Secrets de Loly no es solo una marca de productos capilares también es un movimiento en torno a la aceptación de una misma y la celebración del cabello texturizado.
¿Qué representa la llegada al mercado español?
España es un mercado muy interesante, con una gran diversidad de texturas capilares, especialmente cabellos ondulados y rizados. Vemos un interés real por los productos que permiten revelar la textura natural. Nuestra ambición es acompañar a las consumidoras en este descubrimiento y aportarles nuestra experiencia.
¿En qué etapa se encuentra hoy la marca?
Estamos entrando en una nueva fase de desarrollo e internacionalización. Tras consolidar nuestra posición en Francia, queremos acelerar nuestra expansión en Europa y seguir innovando para responder a las necesidades del cabello texturizado: estilización, reparación y cuidado del cuero cabelludo.
¿Cuál es el secreto de su éxito?
No rendirse nunca. Me llevó varios años antes de que Les Secrets de Loly despegara realmente. Emprender requiere mucha perseverancia. Hay que tener una visión fuerte y una misión clara. Eso es lo que me permitió seguir avanzando sin rendirme.




